Tuve hace años una crisis bastante dura y, digámoslo así, polifacética. Ranto que nunca logré “sanar” todos los puntos. Perdí la cuenta de ellos… y en algún momento -cuando me sentí mejor- paré de “trabajar” con todos mis “problemas” (desafíos). Lo noté cuando -ya pasada de kilos- quise ponerme otra vez, como había sido siempre. No sólo no pude, sino que entre más lo intentaba más peso ganaba y más confianza perdía en mi, de que podía re-ordenar mi forma de comer. Poco más tarde, tuve que reconocer que tenía un desorden en el comer, como lo era la anorexia nerviosa o la bulimia… Me había negado a hacerlo. pero lo hice. Supe que necesitaba ayuda pero no me gustan las/los terapeutas convencionales y no encontraba uno/una como a mi me gustan y las dietistas de mi seguro de salud todas se dirigían sólo hacia el síntoma. Como lo hace normalmente la salud esa que rechazo… que no es holística… que no tiene en cuenta la mente y el espíritu. No sabía qué hacer… Lograba bajar … y mantenerme un tiempo en ese peso… y así varias veces… tenía la confianza perdida y tampoco sabía qué hacer… con el agravante de que por esos días -un poco antes de mi viaje a España (desde Alemania)- me había comenzado una ciática que no sólo no me dejaba caminar, sino que me torturaba después de haberlo hecho, aun cuando fuera sólo hasta la esquina. Hasta que en septiembre -por cuestiones de trabajo- conocí la praxis de Berta Hurtado de NATUROPATÍA. Hablé con ella y ella -muy amable y con toda la profundidad que yo le exigí- me explicó cómo funcionaba el equipo SCHIO -que trabaja con frecuencias vibracionales- con el que practica la medicina quántica. Y empecé el tratamiendo… en tres sesiones me puso neutral el pH, me trabajó una insuficiencia que tenía aquí y un desequilibrio que tenía allá, me recalibró y, sobretodo, me fue reportando todo lo que el equipo me iba diciendo sobre mi estado emocional, mental y físico. Ya en la segunda sesión, empecé a caer en cuenta de lo que había quedado por “saldar” de mi vieja crisis y que -a raíz de la crisis que en ese momento tenía mi hija y que era bastante parecida y por la misma causa- había empezado a salir a la superficie…
Para este momento, es absolutamente notorio el cambio emocional-mental que he sufrido y, en consecuencia, físico. Sin dejar de comer, y siguiendo la forma de alimentarme que escogí para hacer el resto de mi vida, he bajado 16 kilos con toda tranquilidad… y para ayudarme estoy practicando seriamente la meditación que antes, por los “problemas” no resueltos (desafíos que no podía enfrentar) había ido poco a poco quedando de lado. Estaba en un “círculo vicioso” del cual salí con la ayuda de la medicina quántica. No obstante, les advierto…. para que Berta -con su equipo- no “nos saque las castañas del fuego”, es decir, para que sea sólo una ayuda para la autoayuda y no empecemos con una nueva dependencia, TENEMOS QUE QUERER CAMBIAR NUESTRAS COSTUMBRES… NUESTRA VIDA. Mucha fortaleza… y un poquito de suerte (encontrarme con Berta fue un regalo para mí…)
Somos un Centro de Hipnosis Profesional que contamos con un grupo de profesionales especializados en las técnicas de la hipnosis que le ayudarán a resolver cualquier problema de salud que tenga. A través de nuestras técnicas de hipnosis en Dr. Hipnosis potenciamos y utilizamos los recursos internos naturales para restablecer el equilibrio emocional
Yo antes fumaba 4 paquetes al día, y de un saque me quite de fumar.
Gracias a Dr. hipnosis!
Tuve hace años una crisis bastante dura y, digámoslo así, polifacética. Ranto que nunca logré “sanar” todos los puntos. Perdí la cuenta de ellos… y en algún momento -cuando me sentí mejor- paré de “trabajar” con todos mis “problemas” (desafíos). Lo noté cuando -ya pasada de kilos- quise ponerme otra vez, como había sido siempre. No sólo no pude, sino que entre más lo intentaba más peso ganaba y más confianza perdía en mi, de que podía re-ordenar mi forma de comer. Poco más tarde, tuve que reconocer que tenía un desorden en el comer, como lo era la anorexia nerviosa o la bulimia… Me había negado a hacerlo. pero lo hice. Supe que necesitaba ayuda pero no me gustan las/los terapeutas convencionales y no encontraba uno/una como a mi me gustan y las dietistas de mi seguro de salud todas se dirigían sólo hacia el síntoma. Como lo hace normalmente la salud esa que rechazo… que no es holística… que no tiene en cuenta la mente y el espíritu. No sabía qué hacer… Lograba bajar … y mantenerme un tiempo en ese peso… y así varias veces… tenía la confianza perdida y tampoco sabía qué hacer… con el agravante de que por esos días -un poco antes de mi viaje a España (desde Alemania)- me había comenzado una ciática que no sólo no me dejaba caminar, sino que me torturaba después de haberlo hecho, aun cuando fuera sólo hasta la esquina. Hasta que en septiembre -por cuestiones de trabajo- conocí la praxis de Berta Hurtado de NATUROPATÍA. Hablé con ella y ella -muy amable y con toda la profundidad que yo le exigí- me explicó cómo funcionaba el equipo SCHIO -que trabaja con frecuencias vibracionales- con el que practica la medicina quántica. Y empecé el tratamiendo… en tres sesiones me puso neutral el pH, me trabajó una insuficiencia que tenía aquí y un desequilibrio que tenía allá, me recalibró y, sobretodo, me fue reportando todo lo que el equipo me iba diciendo sobre mi estado emocional, mental y físico. Ya en la segunda sesión, empecé a caer en cuenta de lo que había quedado por “saldar” de mi vieja crisis y que -a raíz de la crisis que en ese momento tenía mi hija y que era bastante parecida y por la misma causa- había empezado a salir a la superficie…
Para este momento, es absolutamente notorio el cambio emocional-mental que he sufrido y, en consecuencia, físico. Sin dejar de comer, y siguiendo la forma de alimentarme que escogí para hacer el resto de mi vida, he bajado 16 kilos con toda tranquilidad… y para ayudarme estoy practicando seriamente la meditación que antes, por los “problemas” no resueltos (desafíos que no podía enfrentar) había ido poco a poco quedando de lado. Estaba en un “círculo vicioso” del cual salí con la ayuda de la medicina quántica. No obstante, les advierto…. para que Berta -con su equipo- no “nos saque las castañas del fuego”, es decir, para que sea sólo una ayuda para la autoayuda y no empecemos con una nueva dependencia, TENEMOS QUE QUERER CAMBIAR NUESTRAS COSTUMBRES… NUESTRA VIDA. Mucha fortaleza… y un poquito de suerte (encontrarme con Berta fue un regalo para mí…)